11/10/2020

España no es “nación emprendedora”: menos copiar y más atraer nómadas digitales
España no es una potencia tecnológica, especialmente porque en general copia y no innova. ¿Qué es lo que está fallando? ¿Qué se puede hacer para solucionarlo? Los Nómadas Digitales Corporativos.

Hay países que invierten grandes recursos en adaptar sus economías a las tendencias que les afectarán. Funciona porque se adelantan a los cambios, y cuando estos suceden están preparados.

España no es una potencia tecnológica, especialmente porque en general copia y no innova. Y si copias no puedes ir por delante. Pero tiene otras ventajas sobre los demás. Es un lugar maravilloso para vivir, tenemos un clima muy especial, infraestructuras y posición geopolítica envidiables. Es el país soñado para teletrabajar.

Mientras dejamos de intentar ser una “nación emprendedora” para pasar a ser una “nación de personas innovadoras” –entendiendo la innovación como el resultado del proceso creativo de un innovador ante una necesidad no resuelta que las respuestas tradicionales no son capaces de solucionar–, no podemos dejar escapar las oportunidades que los cambios nos brindan.

Hace años, nuevas tendencias socioeconómicos y laborales permitieron el surgimiento de un movimiento cultural: los nómadas digitales. Un profesional que usa las nuevas tecnologías para trabajar, y que lleva a cabo un estilo de vida nómada. Tener mayor calidad de vida, la opción de poder pasar más tiempo con la familia, flexibilidad geográfica, elegir vivir en sociedades y climas más amables, disfrutar de viajes a largo plazo y ser dueño del tiempo son las grandes motivaciones para las personas que eligen este modo de vida y de trabajo.

Comenzaron los freelance y emprendedores, pero pronto se sumaron trabajadores por cuenta ajena. Las empresas se dieron cuenta de que cuando un trabajador está en lugares, entornos y culturas diferentes, relacionado con personas heterogéneas, incorpora a la empresa nuevas tendencias y maneras de pensar, ideas, conocimiento, clientes o proveedores. Así, las empresas se transforman en ecosistemas líquidos de innovación.

Y es ahora, con la consolidación del trabajo a distancia por la pandemia, cuando más empresas comienzan a plantearse convertir a parte de su plantilla en nómadas digitales corporativos para atraer ese valor. Es decir, impulsar a sus empleados a trabajar semanas o meses desde ciudades o lugares remotos. Por ejemplo, una empresa de Finlandia puede enviar a uno o varios empleados un mes a Málaga, otro a Barcelona y entre ambos, estar dos meses en Helsinki. Luego puede ir a Alicante y Sevilla. A Lanzarote o Valladolid. De esta manera combinan experiencia vital con la oficina central como centro de network interno.

Así, a diferencia del nómada digital, en el Corporativo la empresa va a organizar las condiciones de vida y trabajo del empleado, dotándolo del espacio de trabajo, de residencia, y procurando ciertas ventajas en la ciudad desde la que trabaja.

¿Dónde está la gran oportunidad? Si en un país como España, varias de sus ciudades y pueblos comprenden esta tendencia, y en lugar de continuar copiando lo que hacen otros, o probando lo mismo de hace años, se preparan para recibir a los nómadas digitales, especialmente los corporativos, no sólo estarán cambiando el modelo turístico y generando nuevos ingresos, sino que atraerán talento, conocimiento, inversión e innovación. Sí, la innovación está en las personas, por eso hay que atraer a innovadores a trabajar a nuestras ciudades.

Espacio, comunidad y programación:

Pero prepararse no es colocar una gran una pancarta para recibirlos. Hay que comprender sus necesidades. Éstas se basan en el espacio, la comunidad y la programación:

– Espacio digitalizado en el que trabajar, comer y hacer su vida. Debemos tener una conectividad de alto nivel, espacios de trabajo flexibles y residencias que les permita trabajar donde viven. Y creatividad: un barco de recreo puede ser una sala de reunión. ¿Cómo sería una videoconferencia desde un barco de un equipo de nómadas Digitales Corporativos de una multinacional nórdica en Lanzarote o Málaga con su central? Estoy convencido que buena parte de la plantilla estaría deseando venir a trabajar a un lugar donde simplemente “se es más feliz”.

– Comunidad en la que puedan compartir procesos de creatividad e innovación entre ellos y con personas locales. Por ejemplo, a un nómada que trabaja para una tecnológica nórdica le interesará el proceso de creatividad e innovación que se ha producido en la industria del vino en España porque podrá llevarse conocimiento aplicable a su campo y empresa. Pero también dejará procesos y metodologías replicables en esa localidad.

España quizás no puede atraer empresas punteras de otros países, pero podemos convencer a sus empleados para que trabajen y vivan con nosotros

– Y programación para que la experiencia vital sea única. Si les dotamos de una especie de “digital nomad passport” con el que puedan tener acceso a vuelos de regreso a su oficina central sin demora, hacer turismo por España en tren en su tiempo libre, visitas a industrias locales o culturales, acceso a programas especiales, o actividades diseñadas para ellos, contribuirá a que quieran pasar más tiempo trabajando desde nuestro país y hagan un gasto mayor.

España quizás no puede atraer empresas punteras de otros países como hizo, por ejemplo, China hace veinticinco años, pero estoy seguro que con el atractivo de nuestro país y las personas que formamos, podemos convencer a sus empleados para que trabajen y vivan con nosotros, teniendo a nuestro alcance el principal motor de innovación: personas con nuevas respuestas.

Se trataría, en fin, de dar un salto de saltamontes innovador que nos permita ser pioneros en liderar una nueva tendencia, la de los nómadas digitales.

Jose Almansa.